Hoy renuncio a ti,
a esas promesas que no pudimos cumplir, a esos sueños que anhelábamos de
verdad, esos maravillosos deseos que no hicimos realidad.
Hoy renuncio a ti,
a cada palabra que me dijiste para no verme sufrir, a cada beso que me diste, a
cada “te amo” que no sé si sentiste.
Hoy renuncio,
porque me duele el corazón, el alma y siento ganas de llorar.
Hoy renuncio porque
sé que no quieres seguir más aunque no lo quieras demostrar.
Hoy renuncio a ti y
me hago responsable de todo lo que quede atrás, de todos esos momentos que
nostalgias traerán.
Hoy, hoy te dejo
libre, te entrego la llave del candado que aseguran las cadenas que te rodean,
te doy tus alas para que vuelvas a volar, te abro la puerta para que vivas en
libertad.
Hoy te abrazo y me
marcho, volverá mi recuerdo al salir el sol, seguiré mi vida sin tu amor.
Quisiera haber
podido darte lo que merecías, quisiera haber hecho de tu vida un lugar más
feliz, quisiera no haber abierto los ojos cuando te besé, quisiera haber
terminado todos los proyectos que a tu lado comencé... tú te vas y yo me quedo,
dejo que sigas matándome.
Hoy tu apagas mi
luz, te vas sin mirar atrás, robas mis sueños y destruyes mis ilusiones una a
una y todo lo que creí que me haría feliz muere frente a mi.
Hoy se irá la
magia de sentir tu aliento sobre mi.
Hoy renuncio a ti,
porque mi alma se ha negado a seguir viviendo así, pues declaro mi vida en
soledad y hago un último poema de amor que pronto oirás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario